Protocolo Pólvora

¿Cuál es la diferencia entre el éxito y el fracaso a la hora de invertir? Nuestro comportamiento.

En momentos de pánico como el actual, cuando estamos en medio de una tormenta salvaje con un virus desconocido que puede colapsar nuestra sanidad, es cuando muchos inversores pierden la compostura y venden sus acciones ¡a cualquier precio!

Por ello creo tan necesario recordarte la parte final del video que hicimos este 16 de enero sobre una posible crisis de liquidez, que es la que probablemente tenemos ahora mismo encima de la mesa. Recomiendo encarecidamente que lo veas antes de seguir con el post:

¿Cuándo se acabará este infierno? Mientras exista una importante porción de inversores que creen que esto es una corrección más, seguirá cayendo el mercado. La caída de ayer (12/03/2020) del EuroStoxx50 de un -12,40% es alentadora, puesto que manifiesta un alto nivel de capitulación y nos acerca muchísimo a un mínimo de mercado. Aún hay probabilidades de otro repentino nuevo escalón de -15% a la baja que deje a casi todo el mundo en pánico. Esto incluye a inversores profesionales, obligados a deshacer posiciones a cualquier precio para cubrir las pérdidas de sus carteras. De suceder, probablemente sería rápido y pronto se recuperaría, marcando el mínimo de toda esta crisis. Pero habremos sufrido una corrección de cerca del -45%. Pensemos que este mínimo que tanto esperamos se dará cuando no quede nadie más por vender. Esta crisis tiene de especial en que ha sido extremadamente violenta debido principalmente a la falta de liquidez que hay en los mercados. Tenemos que remontarnos a 1896 o 1929 para ver caídas tan violentas como las de estas dos semanas, y aún así se quedan cortas (no por profundas, la de 1929 fue mucho peor, sino por ser caídas muy rápidas).

Normalmente, cuando vienen crisis fuertes, los propios mercados avisan con cierta antelación, con sucesivos escalones (ver punto A y B). Sin embargo, las crisis de liquidez arrancan desde máximos con enorme virulencia y bajan a plomo (ver punto C y D).

Ahora bien, y esto debemos tenerlo presente: en las crisis de liquidez como la actual o la asiática de 1998, la misma violencia con la que se produce la caída es muy probable que genere un efecto rebote de una magnitud similar al alza, cosa que no ocurre en crisis que no son de liquidez. Esto es así puesto que aún seguimos en un ciclo secular alcista a nivel bursátil, sobretodo en USA. Por esto hemos invertido una porción tan importante de nuestros activos en USA.

De hecho, la mayoría de personas están observando la caída bursátil, cuando en realidad deberían estar observando el más que probable techo en renta fija. Realmente es aquí donde tenemos una burbuja y donde deberíamos tener todos puestos nuestra atención. La crisis bursátil ha desencadenado la fase final de la burbuja en renta fija.

Por ejemplo, los bonos USA ayer (12/03/2020) llegaron a pagar un tipo de interés de 0% por el miedo de la gente, con un movimiento salvaje, en paralelo a la venta masiva de acciones. Pensemos que el tipo de interés que paga un bono es inversamente proporcional a su precio: si el precio sube (pues la gente compra a cualquier precio por el pánico) la rentabilidad baja, y viceversa.

Mientras, los bonos españoles e italianos han empezado a subir el tipo de interés de forma muy abrupta, incrementando sustancialmente la prima de riesgo respecto a Alemania, y por lo tanto, bajando su precio. Esto implica que quien tiene dinero en renta fija soberana española está perdiendo dinero. Creemos que esta tendencia pueda seguir en los próximos años, marcando el final del escenario de tipos de interés artificialmente bajos para los emisores con riesgo, como los países periféricos de Europa (a corto plazo nadie sabe lo que puede pasar).

Parece que realmente se trata de una crisis de liquidez, y vemos cómo los mercados han reaccionado francamente mal a la propuesta del BCE de básicamente no hacer nada para frenar la sangría, lo que ha afectado sobretodo a bancos, que dependen como agua de mayo de la liquidez que les brinda el BCE.

Los bancos, entre ellos los principales bancos españoles, han roto soportes históricos y algunos de ellos van directos a precios de quiebra. Desde hace años indicamos que el Banco Central Europeo está quebrado. Sus nefastas políticas de tipos bajos han hecho que los gobiernos de la Unión se dediquen a despilfarrar y nunca han llevado a cabo reformas necesarias: principalmente una reducción de los impuestos unida a menor gasto público, menores regulaciones al mismo tiempo que iniciar ciertas políticas de gasto capitaneadas sólo por quién tiene superávit, principalmente Alemania. Pero dado que en Europa no hay unión política, sino que se trata de un club de amiguetes, la fiesta se ha acabado previo abuso del BCE.

De hecho, la falta de liquidez es tan brutal que en dos días, entre ayer jueves y hoy viernes, la Reserva Federal americana (FED) va a inyectar en el mercado de repos americanos la friolera de 1,5 billones de USD, o 1,5 Trillones (notación americana) de USD (https://www.newyorkfed.org/markets/opolicy/operating_policy_200312a). Probablemente los tipos Repo de los bancos, sin la inyección de tal cantidad de dinero hubieran subido a más del +15% o peor, lo que de facto quebraría cualquier entidad financiera en cuestión de meses (o días).

En el gráfico, serían 1.500 bn, es decir, 10 veces más que el máximo histórico de hace pocos días y, por supuesto, no cabe en el gráfico. La Fed dejó de bombear liquidez en el mercado de Repos más o menos al empezar el Quantitative Easing hasta el inicio de esta crisis de liquidez en septiembre de 2019.

De hecho, creo que las necesidades de liquidez son tan acuciantes que todo pinta a que la Fed, con estas inyecciones, esté ayudando incluso a bancos europeos ya que muchos tienen sucursales en USA y se benefician de toda esta liquidez.

Si al final se confirma que se trata de una crisis de liquidez, tal y como me parece, entonces los agentes seguirán vendiendo cualquier tipo de activo, sea oro, materias primas, acciones, incluso renta fija, cuando entran en pánico. Nadie se salva. Y vemos que el mercado ha entrado en pánico en esta última semana, que está siendo brutal. Y los agentes necesitan dinero para tapar posiciones en derivados, que ahora están perdiendo la camisa. De aquí que en días como el jueves, todo caiga, ya que se lo están vendiendo todo. Salvo el dólar, que sube.

Hemos visto que en el pasado también se han dado crisis de liquidez de este tipo. Es probable (no tenemos la bola de cristal) que a la que el mercado identifique cuál es realmente el problema, y se dé cuenta de que no está en las acciones, ni en el Coronavirus, sino en la deuda, en el Banco Central Europeo que ahora es manco y bancos privados, básicamente europeos. Entonces exista (insisto, probablemente), un rebote muy fuerte al alza. De no ser así, y no ser esta una crisis de liquidez, hay la posibilidad de que los mercados corrijan mucho más, hasta llegar al -50% desde máximos, y que necesitemos de 3 a 5 años para recuperarnos. Dada la violencia de la caída, esto lo sabremos en principio en pocos meses.

Análisis de las caídas

Cuando hay crisis, solemos ver las cosas con total urgencia y una enorme necesidad de inmediatez. ¡Hay que hacer algo! Pero es bueno evitar la miopía y analizar las cosas desde una perspectiva histórica. Ya sé que la historia no suele repetirse igual, pero nos enseña una barbaridad. Mucha gente antes que nosotros ya pasó por situaciones similares. Es interesante saber cuál fue el desenlace. Además, hay la mentalidad de que “en 5 años estaremos todos muertos, así que déjate de tonterías”. Pero nada más lejos de la realidad. Invertir es un juego de psicología, no tanto de inteligencia.

Vamos a hacer un análisis de las caídas bursátiles remontándonos muchos años atrás y utilizando gráficos bursátiles de Estados Unidos, aunque nuestra inversión sea internacional y de hecho reduce los riesgos a sobreexposición en un único mercado (por ejemplo, el crack de 1929 en USA fue del -85% pero fue del -60% con diversificación internacional y se recuperó antes).

En primer lugar, vemos que el crecimiento del índice SP500 desde 1835 hasta 2015 ha sido muy positivo. Esto ha ocurrido de forma similar en muchas bolsas a lo largo de estos últimos dos siglos. Lo interesante es entender que el 75% del tiempo se estuvo por debajo de máximos históricos, es decir, en periodos de drawdown. Realmente invertir te expone a estar la mayor parte del tiempo “perdiendo” dinero desde el último máximo de mercado. Es el precio a pagar por unos rendimientos que a largo plazo son extraordinarios. Entender esto es clave.

En el siguiente gráfico podemos ver como el mercado de acciones en USA ha sido muy rentable, pero en las franjas rojas vemos periodos en los que se estaba por debajo de los últimos máximos históricos.

Desde una perspectiva de grandes ciclos, conviene tener muy presente que aún estamos en un periodo de alzas y que esta caída puede ser el preludio de una subida muy fuerte en pocos años, o quizás antes si efectivamente es una crisis de liquidez.

Vamos a analizar la naturaleza de las caídas. En el siguiente gráfico podemos observar las caídas desde máximos históricos del SP500 (en azul) y de una cartera con 80% SP500 y 20% en Bonos (en rojo). Los bonos es lo que nosotros llamamos pólvora.

Al ser la cartera con pólvora más conservadora (en rojo), las caídas son menores que la línea azul y las crisis se recuperan antes.

Vemos como hay una línea que marca las correcciones mayores del -15% en color verde. Esta es la medida que tomamos para activar el Protocolo Pólvora. Antes no tiene sentido puesto que lo que hay es sobretodo mucho ruido.

A lo largo de la historia, cuando los mercados corrigen más de un -15%, es muy rentable usar la pólvora u otros ahorros e invertirlos. Es muy probable que el mercado esté muy cerca de su mínimo, salvo cuando hay una burbuja, como en el caso de 1929.

¿Cómo funciona nuestro Protocolo Pólvora?

Sólo es posible utilizar esta metodología si previamente hemos realizado una Planificación Financiera como Dios manda. Ello implicará, entre otros aspectos, que habrá cuentas de reserva suficientes para aguantar un mínimo de 6 a 24 meses sin ingresos familiares, según cada situación particular, no hay recetas mágicas que funcionen igual para cada familia. Esto lo hemos cuidado mucho, y de hecho con el Coronavirus es probable que ponga a prueba la cuenta de reserva de más de uno.

También existe un blindaje para los pagos de nuestros objetivos financieros a realizar los próximos 5 años. Con el dinero que restante, podremos invertirlo para los objetivos a largo plazo. Aún así mantendremos una proporción en Pólvora, generalmente entre el 20% y el 30% de lo que podamos invertir realmente a largo plazo.

Partimos de la base de que todas las crisis bursátiles pasarán, si psicológicamente aguantamos. De hecho, sólo hay tres cosas que deben preocuparnos de verdad: 1) ¿Se va a implantar un sistema comunista? 2) ¿Había una burbuja bursátil antes de la crisis? 3) ¿Habrá una guerra en nuestro territorio, y la perderemos?

La respuesta a las dos primeras preguntas es no. A pesar de que en España tengamos un gobierno socialista y comunista, la soberanía nacional hace ya muchos años que se ha cedido a favor de Europa. Además, al ser España un país que depende exclusivamente de Europa para no implosionar económicamente, las políticas comunistas tienen y tendrán muy poco recorrido. Debemos demasiado dinero a Europa y otros inversores internacionales. Por otra parte, en relación a la burbuja bursátil, no se han dado los ingredientes para poder hablar de valoraciones estratosféricas. Es más, la fase final de una burbuja suele acelerarse mucho, y en el caso bursátil suelen ser crecimientos de más del +80% en menos de 2 años antes del máximo. La bolsa antes de esta corrección planteaba valoraciones por debajo del promedio de los últimos 20 años, tanto en USA (más cara) como en Europa y Asia (con precios realmente baratos).

Esto impide caídas del -80%, pero no correcciones hasta el -50%. Pero sinceramente, de lo que estamos hablando siempre es del Factor Tiempo. Y esto es lo más importante para el dominio del plan de inversión. Realmente estamos trabajando con el tiempo, y no con las rentabilidades.

Simplemente seguimos un patrón de actuación que brinda la enorme oportunidad de comprar en bolsa usando la pólvora con rentabilidades del +4% al +28% anual para los próximos 2 a 4 años.

Este protocolo no es el típico “buy the dip”, ya que permite aguantar caídas de más del -40% en renta variable. La típica estrategia de “buy the dip” deja de utilizarse con caídas superiores al -15% puesto que generalmente el “inversor” entra en modo pánico y abandona la disciplina. El Método BISSAN que realizamos con todas nuestras familias existe precisamente para poder aguantar psicológicamente caídas muy fuertes en los mercados. Ahora es un momento clarísimo de estrés en los mercados, que probablemente se vea agravado con el Coronavirus. Pero curiosamente, el mercado ahora es mucho más seguro que hace 2 semanas. ¿Por qué? Pues cuando el mercado ha corregido, y dado que no se dan los 3 primeros puntos que me preocupan realmente (guerra perdida, burbuja y comunismo), las caídas pueden ser de -50%, máximo -60%, y con una recuperación de los máximos en 4 años. De otro modo podríamos tardar entre 8 y 20 años en recuperarnos.

Al final, todo el Método BISSAN depende de que se siga el plan. Ganaremos mucho más dinero por nuestra paciencia y actuar como hormiguitas que por acertar los fondos correctos o el momento ideal de compra. Muchos quieren comprar en el mínimo, y es absurdo. Nadie sabe dónde está. Pero el Protocolo Pólvora te permite ganar un promedio de más del +12% anual para toda tu pólvora sea cual sea el tiempo que tardes en recuperarte (siempre que no se cumplan los 3 primeros criterios). Como decía Jean-Jacques Rosseau, la paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.

Volviendo al gráfico de los drawdowns:

Si cruza el -15% y no va a más (nadie sabe cuando termina una corrección), las bolsas suelen volver a máximos en como máximo 1 año. Por ello, iniciar compras con pólvora implica ganancias del +17,5% en 1 año o más. Esta sería la primera compra de pólvora que haríamos. Si la crisis fuera la más profunda sin burbuja y durara 4 años en recuperarse, ganarías un +4% anual por esta pólvora. Ahora bien, aprovecharías otro escalón más para invertir más pólvora a un precio mejor.

A veces la corrección llega a caídas bursátiles del -25%. Si no sigue bajando, se suelen recuperar en 1 ó 2 años máximo. En estos casos, iniciar compras con pólvora también es muy rentable a corto plazo. Ganarías entre un +15% y +33% anual por la pólvora invertida. Esta sería la segunda vez que utilizaríamos pólvora. Si la crisis fuera la más profunda sin burbuja y durara 4 años, ganarías un +7,5% anual.

Sin embargo, a veces el mercado corrige con mucha más fuerza y cruza el umbral del -35%, entonces valdría la pena volver a comprar. En este caso, sin embargo, el tiempo de espera de la recuperación será ya de entre 2 y 4 años (crisis de liquidez se recuperan en 2 años, a veces antes), lo que supondría rentabilidades por la pólvora invertida de entre el +11% y el+24% anual. En este caso ejecutaríamos otra compra de pólvora. Si no hay burbuja y sigue bajando la bolsa, todo lo que caiga suele volver a recuperarse en cuestión de pocos meses, máximo año y poco, al precio que compraste por última vez la pólvora. Quedaría aún pólvora y cabría la posibilidad de aprovecharse. Ya advertimos que en casos así, que ocurren más a menudo de lo que pensamos, producen pánico. Pero realmente, después de una corrección muy fuerte en la que no había burbuja previa, es cuando el mercado es menos arriesgado, con diferencia. Insistimos, este es un juego de psicología.

Caídas más lejanas del -55% sólo ocurren si previamente había un periodo de burbuja bursátil, que no es el caso actual.

Actualmente la caída es del -31% en SP500 en Euros (en USD es del -27%), y del 34% en EuroStoxx en Euros también. Esto implica que podríamos hacer una o hasta 2 compras de pólvora. El problema ha sido que la caída ha sido tan rápida que para muchas familias se juntará la primera ronda de pólvora con la segunda.

Así pues, el Protocolo Pólvora nos permite ganar dinero durante las caídas de los mercados.

NOTA IMPORTANTE: Todo este Protocolo Pólvora de ir ponderando compras a la baja NO se puede aplicar a acciones puntuales. De hecho, lo que hacemos es una apuesta de que la humanidad seguirá tirando adelante en conjunto en los próximos años. En cambio, hacer esto para una acción concreta es la receta ideal para arruinarse. La mayoría de acciones pierden dinero a medio y largo plazo, y acertar con aquellas pocas acciones que son tan extraordinarias que cubren las pérdidas de todas las malas y además dan pingues beneficios es muy difícil.

Conclusiones

El mercado es una gran máquina que empuja con furia a la mayoría en una dirección, para luego dejarlos en la estacada e ir en la dirección opuesta. Ahora mismo todo el mundo está observando las caídas bursátiles (que se recuperarán con fuerza) y el precio del petróleo con la mayor caída en un día de los últimos 30 años. También Bitcoin cayó ayer un -25% en un solo día. Cuando el mercado bursátil ha reducido su precio de forma tan significativa, el riesgo también se reduce. Si antes de las caídas los precios bursátiles nunca llegaron a precios de burbuja, mucho menos hoy.

El mayor peligro que tenemos actualmente consiste en no aguantar psicológicamente, intentar acertar el mínimo y salirnos del plan financiero y del Protocolo Pólvora. Sinceramente, lo que realmente controlamos es el TIEMPO, nuestro tiempo de reacción, y no el nivel de corrección bursátil o lo que llegaremos a ganar en el futuro. Sabemos que esta crisis bursátil tiene una fecha de caducidad muy probable a no más de 5 años en el peor de los casos, si estamos invertidos a nivel internacional y además estamos expuestos a varias estrategias, todas ellas exitosas a largo plazo (a corto plazo, nadie lo sabe). Nuestras carteras están muy balanceadas. De hecho, utilizamos gran cantidad de factores que hacen que si uno cae en desgracia, como por ejemplo ahora el Value, no nos destroce las rentabilidades globales. De hecho, estar muy escorados en un tipo de estrategia puede hacer que los plazos de recuperación sean muy elevados. Por ejemplo, Value lleva más de 5 años con un underperformance severo, y estos dos últimos años el underperformance podría calificarse de histórico. Aún así, apostamos por esta ineficiencia y de hecho ahora la mayor parte de la pólvora va a satisfacer este tipo de estrategias. Hay fondos de reconocido prestigio que llevan caídas de más del -50%. Sabemos que se recuperarán entre 2 y 5 años con bastante probabilidad, por lo que una inversión en este tipo de activos supone rentabilidades como mínimo del 15% anuales, incluso del 20% anuales en los próximos años. Lo que pasa es que duele mucho invertir en un momento así de duro, cuando la inmensa mayoría de la gente ha perdido la fe.

Así pues, gracias al Método BISSAN, la cabeza fría, a la planificación financiera, a la diversificación por estrategias, a la diversificación internacional y al Protocolo Pólvora tenemos elevadas probabilidades de no perder la disciplina y permitir que nuestras inversiones se recuperen con un plazo no más tarde de 5 años. Sin embargo, creo que probablemente nos encontramos ante un escenario de crisis de liquidez y que por lo tanto la recuperación sea mucho más rápida de lo que pensamos.

By | 2020-03-13T12:53:30+00:00 marzo 13th, 2020|Categories: Actualidad, Blog, Mercados, Newsletters, Opinión, Planificación financiera|0 Comments