La semana pasada www.finect.com nos solicitó una breve entrevista para el periódico el Economista en el que diéramos nuestra opinión sobre el Oro. También incluía algunas preguntas. A continuación compartimos lo que brevemente expusimos sobre este metal precioso y preciado.

Pero antes, queríamos mostrarte algo.

En diciembre de 2012 escribimos en el artículo La Fiebre del Oro nuestra recomendación a no comprar Oro. De hecho, desde entonces se hundió casi un -40% y no se recuperó hasta julio de 2020, es decir, 8 años de sudor y lágrimas. Es más, aconsejamos una clara apuesta por las acciones. En estos 8 años y 1 trimestre en BISSAN hemos podido generar rentabilidades del +97% (incluye también monetarios y renta fija en casi un 30%).

Entonces escribimos:

“Si bien creo que estamos metidos dentro de la burbuja del oro y que puede seguir subiendo no sabemos hasta cuándo, lo cierto es que creo que no es prudente comprar oro en estos momentos: el oro tiene unos precios reales que son máximos desde los últimos 220 años. Tampoco me parece muy sensato meterse en un negocio en un momento en el que todo el mundo habla de él.

Así pues, no aconsejo a mis lectores que inviertan en oro, o al menos, que vayan con sumo cuidado. Es perfectamente posible que pueda incrementar mucho su valor, tal y como ha venido haciendo estos últimos años, aunque creo que el actual nivel de precios aconseja una prudente retirada. Es más, si tienen algo de oro aconsejo que se desprendan de él de forma paulatina y aprovechen los estupendos precios que hay hoy en día.

Lo curioso es que en épocas en las que el oro está en máximos históricos, son las acciones las que toman el testigo y tienen un porvenir realmente extraordinario.
En fin, el tiempo dirá.”

A continuación, os remitimos la corta entrevista para el Economista. ¡Esperamos que os guste!

El Oro ha subido de forma pronunciada desde 2018 a 2020. Esta subida se debe a la incertidumbre mundial y a la crisis Covid. La recesión mundial impulsó a los bancos centrales a recortar tipos de interés a un tipo históricamente muy bajo y a realizar enormes compras de activos financieros, sobretodo de deuda y monetarios, para estabilizar el sistema financiero.

Desde agosto de 2020, el Oro ha pausado su gran ascensión, mientras que los tipos de interés reales se han estabilizado y la recuperación económica ha ganado terreno. Hoy por hoy, los tipos de interés reales permanecen siendo muy negativos en las economías desarrolladas, incluyendo a Estados Unidos. Es lo que llamamos un severo periodo de represión financiera, que afecta sobretodo a los ahorradores más conservadores.

La gran pregunta que hay sobre la mesa es si la economía dopada con estímulos fiscales y monetarios será finalmente inflacionista, o se normalizará a través de los mecanismos propios del libre mercado. El Oro será uno de los activos más sensibles a la resolución de esta cuestión, tanto por un lado como por el otro. Por ello monitorizamos el Oro de forma estrecha, en el contexto de la política económica y fiscal de los principales países del G20. Si las cosas siguen como hasta ahora, el

Oro seguirá en un rango similar al actual durante un poco más de tiempo. Pero si los tipos de interés reales dejan el terreno negativo atrás y se normalizan, será bastante malo para el Oro. De otro modo, si las economías sufren otra ronda de gran incertidumbre y los responsables políticos quieren mantener tipos artificialmente bajos durante más tiempo, el Oro podría romper al alza la base que lleva formándose durante una década y entrar en un nuevo rango muy superior.

Desde un punto de vista de probabilidades, en los próximos 4 años es más probable que el Oro rompa al alza que a la baja. Sin embargo, nuestra misión es prepararnos para cualquiera de las tres opciones (alza, lateral, baja), y estar preparados para ejecutar nuestra estrategia cuando nuestro análisis e información clave juegan a favor nuestro.

En el siguiente gráfico, podemos apreciar el comportamiento casi inverso del Oro respecto a los tipos de interés reales a 10 años de Estados Unidos (interés menos la inflación).

A continuación, respondemos a varias preguntas.

– ¿Es buen momento para invertir en oro? ¿Por qué?
Tal y como está ahora el mercado, todo parece indicar que el Oro seguirá en una franja lateral hasta que los principales gobiernos del mundo tomen decisiones cruciales en cuanto a sus paquetes de incentivos para la economía. El Oro sigue un comportamiento inversamente proporcional al de los tipos de interés reales a largo plazo en Estados Unidos, principalmente (ver gráfico adjunto).
De seguir los tipos de interés reales artificialmente bajos como hasta ahora, será necesario seguir lanzando nuevas medidas fiscales o monetarias, por lo que el Oro puede seguir subiendo. Pero si los gobiernos empiezan a reducir sus medidas y permiten que el libre mercado haga su trabajo, puede suceder que los tipos de interés se normalicen al alza y el Oro sufra mucho. Si no hay ninguna medida suficientemente clara en una u otra dirección, el Oro seguirá un patrón lateral durante cierto tiempo. Pero dejemos que el mercado nos guíe primero antes de tomar posiciones.

– ¿Por qué invertir con fondos de inversión para posicionarnos sobre el oro?
Los fondos de inversión no son más que vehículos de inversión muy adecuados para el inversor particular al diferir el pago de impuestos. En este sentido, son el mejor vehículo de inversión para tener exposición en Oro, bien sea en derivados de Oro o en empresas mineras.

– Ejemplos de fondos sobre oro que te gusten y por qué. 
No compramos fondos de oro o derivados, sino que preferimos comprar fondos que invierten en empresas mineras de oro y plata. Su comportamiento es como una espada de doble filo, si el oro o la plata se comportan al alza, ellos suben de forma muchísimo más acelerada. Y viceversa. No damos nunca nombres de fondos.

– ¿Prefieres otra vía para invertir en oro que los fondos?
La exposición en oro físico es extremadamente costosa por costes transaccionales y de almacenamiento, a todas luces es mejor mediante derivados o acciones de mineras. Pero aún así preferimos acciones de mineras, ETFs o derivados, a través de fondos de inversión para blindar fiscalmente al inversor particular español.

Os remitimos a continuación el link del artículo del Economista:

Cómo invertir en oro para proteger el valor de tus ahorros y beneficiarte de la fiscalidad.